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La cordillera del Pindo
es el sistema montañoso más importante del país, con varios picos
que superan los dos mil metros de altura, siendo el monte Smolikás
el techo de la cordillera con sus 2637 metros de altitud. Es éste
pico, además, el segundo techo de Grecia tras la cumbre del Olimpo.
Cruza el noroeste de la península helénica, siendo la frontera
natural entre Épiro y Tesalia. |
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Gran parte de la riqueza
forestal de Grecia encuentra cobijo en el interior de esta gran
cadena de montañas, dando lugar a la creación de algunas de las
reservas naturales más importantes del país. Es el caso de Parque
Nacional de Pindo (Valia Kalda) o del Parque Nacional Vikos-Aoos
(12.600 hectáreas), en el que las violentas aguas del río Voidomatis,
afluente del Aoos, son propicias para la práctica del kayak. Puede
realizar también alguna de las múltiples rutas de senderismo
propuestas por el entorno, veredas en las que la belleza
paisajística y la grandiosidad de la naturaleza es una constante en
el camino, como en el caso de la garganta de Vikos, cuya
espectacularidad hace que nos quedemos petrificados. |
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Enclavados en lo más
profundo de Épiro, cobijados tras las estribaciones meridionales del
Pindo, se encuentran los Zagorojoria (pueblos de Zagori), villas
donde la identidad no se ha perdido a pesar del paso del tiempo.
Esta comarca constituye una región con unas marcadas diferencias
culturales con respecto del resto del país. En la parte oriental
habitan los descendientes de una rama de los pueblos valacos que
llegaron a este zona siglos atrás desde el noreste de Europa. Por
otro lado, la parte occidental tiene una mayor influencia eslava.
Ambas culturas han dejado su impronta tanto en la arquitectura como
en los nombres y vocablos propios de la región. |
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El pueblo de Vitsa se
encuentra a escasos kilómetros de la garganta de Vikos, con lo que
supone un buen punto de partida para comenzar una ruta por los
Zagorojoria. Destacan su iglesia de Agios Nikólaos y el colindante
yacimiento arqueológico. Fue descubierto en 1965 durante la
construcción de una cisterna para el pueblo. Cabe resaltar los dos
cementerios, donde los hombres eran enterrados juntos a sus armas y
las mujeres juntos a sus joyas. Ambos cementerios están separados,
uno en el norte del asentamiento (siglos VIII-IV a.C.) y el otro en
el sur (siglos IX-IV a.C.)
Siguiendo la carretera hacia el norte se encuentra el pueblo de
Monodendri, desde donde se llega al mirador de Oxiá, cuyas vistas
son extraordinarias. |
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A continuación se
encuentra Tsepelovo, donde muchos de sus habitantes emigraron años
atrás enriqueciéndose notablemente. A su vuelta a Tsepelovo,
levantaron numerosas mansiones que aún hoy se mantienen magníficas
en este pueblo edificado a mil doscientos metros de altitud. El
pueblo de Kipi ofrece algunos de los mejores ejemplos de
arquitectura local de Zagori, además de encontrarse muy próximo al
puente de Plakida, que se ondula como el lomo de un fantástico
dragón sobre las aguas del río Voidomatis. Saliendo de Kipi, pasamos
por Koukouli y, de nuevo, Monodendri, hasta llegar a Kapésovo. Desde
aquí puede tomar un sinuoso camino que desemboca en Vradeto, el
pueblo más alto de la región. Una caminata desde esta aldea nos
conducirá hasta el mirador de Beloi, justo enfrente de Oxiá. |
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