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El noroeste de Macedonia
está salpicado por numerosos lagos y lagunas de diversos tamaños que
hacen de esta región una de las más bellas de Grecia, además de
constituir un área de gran valor ecológico. No en vano, algunos de
estos humedales están considerados entre los más importantes del
país, siendo los más señalados los de Vegorítida, Jimadítida, Prespa
y Kastoriá. |
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Precisamente, junto a
éste último se encuentra la ciudad del mismo nombre, Kastoriá, una
de las más cautivadoras del norte heleno. La villa prosperó
notablemente debido a la industria peletera que ocupaba a muchos de
los habitantes establecidos en esta ciudad que casi parece partir
por la mitad el lago junto al que está construida. Cuenta con
numerosos ejemplos de arte bizantino, ya sea en sus más de cincuenta
iglesias medievales, o en el Museo Bizantino, el cual alberga una
gran cantidad de iconos. De entre las iglesias, hay que destacar la
Taxiarjis tis Mitropóleos, la más antigua de todas (pertenece al
siglo IX), la de Agios Nikólaos, que luce los frescos mejor
conservados de la ciudad, y la pequeña Panagiá Kumnelidikí, con su
cúpula con forma de tambor. Al norte de Kastoriá, en la frontera con
la Antigua República Yugoslava de Macedonia, se encuentra Flórina. |
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