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Antes de presentarles el
lugar, es importante destacar que aunque todos los recintos de la
zona (y son muchos) están abiertos al público que lo desee, es
absolutamente necesario avisarles al menos un día antes de su
interés y si pueden concierten una cita (Telefono +30 23220 32474).
Corren riesgo si no lo hacen de no poder visitar ningún recinto. Una
vez en el lugar, deben dirigirse al pequeño museo del pueblo y allí
les asignarán un acompañante del museo en privado con las llaves de
los lugares a visitar de forma gratuita. Recuerden este apunte, por
que el lugar, la forma de visitarlos y los recintos pueden llegar a
ser una de las mejores experiencias arqueológicas en Grecia. |
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El lugar en que estaba
situada Anfípolis, lo intentaron colonizar los Atenienses en el 497
adC, pero murieron luchando con los tracios edones, habitantes
de la zona. Treinta y dos años después lo intentaron de nuevo y
enviaron a Sófanes y a 10.000 colonos, pero los tracios edones
acabaron con la expedición. Una nueva expedición ateniense, bajo el
mando de Cléon fracasó de nuevo en 422. Finalmente lo consiguieron y
fue una colonia ateniense en el 437 adC. La nueva fundación se llamó
Anfípolis, literalmente "en torno a la ciudad". Anfípolis fue desde
entonces el principal punto de apoyo ateniense en Tracia y, como
tal, el punto de mira de sus adversarios lacedemonios. Conservó así
su independencia. Independencia que mantuvo hasta el reinado de
Filipo II, a pesar de las nuevas tentativas atenienses. En 357,
Filipo II hizo saltar el cerrojo que formaba Anfípolis en el camino
hacia Tracia y conquistó la ciudad, que Atenas había intentado
recuperar en vano en los años precedentes. Esta conquista habría
sido objeto de un acuerdo secreto entre Atenas y Filipo II, por el
cual, el rey macedonio se habría comprometido a entregar la ciudad a
cambio de la plaza fuerte de Pidna. Pero el macedonio incumplió el
tratado al no ceder Anfípolis y sitiar Pidna. |
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Tras la conquista por
Filipo, la ciudad no fue incorporada inmediatamente al reino
macedonio y conservó durante algún tiempo sus instituciones y una
cierta autonomía. Bajo el reinado de Alejandro Magno, Anfípolis fue
una importante base naval. Anfípolis se convirtió en una de las
principales estaciones del camino real de Macedonia oriental, además
de la Vía Egnatia, la principal vía romana que atravesaba el sur de
los Balcanes. Además de las murallas de la ciudad, pueden visitar el
gimnasio y una rica casa decorada con frescos muy bien conservados.
Tras la victoria final del ejército romano sobre Macedonia en 168
adC, en la batalla de Pidna, Anfípolis pasó a ser la capital de la
primera de las cuatro mérides, creadas por los romanos para
reemplazar al reino de los Antigónidas. Al final de la antigüedad,
Anfípolis participó de la prosperidad económica de Macedonia, cuyo
testimonio es la multiplicación de iglesias cristianas. Estas
iglesias fueron construidas en un área restringida, al abrigo de los
muros de la acrópolis: son el signo de que el gran perímetro
fortificado antiguo no era defendible, y de que la población de la
ciudad había disminuido considerablemente. No obstante, el número,
el tamaño y el lujo de las iglesias construidas entre el siglo V y
el VI eran impresionantes: cuatro basílicas adornadas con ricos
pavimentos de mosaicos y una cuidada escultura arquitectónica han
sido excavadas, así como una iglesia de planta central, hexagonal,
que recuerda la de la San Vital de Rávena. |
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